La vida de Alberto Delgado, oriundo de la ciudad de la Habana en Cuba, está marcada por uno de los más grandes éxodos de niños en la historia de los Estados Unidos, el programa "Peter Pan", el cual trajo a más de 14,000 jovencitos de la isla sin sus padres.
En el año de 1962, a los quince años, pasó de vivir con sus padres y hermana, a compartir con cerca de 500 niños y jóvenes de distinta clase social y cultura, en el famoso campamento de Matecumbe en Miami, en espera de ser reubicados.
Fueron tiempos extremadamente difíciles, sin sus padres, a quienes les permitieron venir apenas cinco años después. Mientras tanto Alberto fue puesto en un orfanato en Alburquerque, Nuevo México, donde aprende a sobrevivir en un ambiente desconocido.
Al salir del orfanato, su pasión por el canto y la música lo motivan a ir hasta California, con el anhelo de “ser descubierto” por algún productor, sin embargo terminó consumido de hambre y sin dinero porque no encontró trabajo en ese gremio. Es allí cuando, a los 18 años, ingresa al Ejército de los Estados Unidos como una salida a su situación. Debido a que desde temprana edad se inclinó por el arte y en 1969 inicia su carrera como percusionista en un grupo musical en Chicago.
El mundo bohemio y nocturno lo envuelve y lo lleva a una vida desordenada durante varios años. Sin embargo, uno de los pianistas del grupo era cristiano y comenzó a orar por él. Un día en el año 1974, Alberto quien dormía con la Biblia en el cuarto del hotel, decide abrirla y empezar a leerla. Alberto creció como Católico y a pesar que creía en Cristo a su manera, aquel día no tardó mucho tiempo en dejar de justificarse y sin poder leer más, cae de rodillas pidiendo perdón por la vida que había llevado ante los ojos de Dios. Hace un cambio radical y deja el alcohol, las drogas y el ambiente en que vivía. Consigue trabajo vendiendo productos farmacéuticos como visitador médico y llega a obtener grandes reconocimientos por sus ventas. Allí desarrolla su elocuencia.
Sin embargo, esto no fue suficiente. Dios había comenzado en él un fuego y una sed por el conocimiento de su Palabra que lo llevó al estudio de la Biblia en profundidad en “The Faith Tabernacle Teaching Center of Chigaco" y después en el “Chicago Bible College”. Más tarde inició estudios en “Rhema Bible Trainning Center” en la ciudad de Tulsa, Oklahoma, al lado del profeta y gran maestro de la Fe, Kenneth Hagin. En 1979 se gradúa en ese centro e inicia su vida como misionero de la Palabra de Dios para el mundo.
Estos nuevos caminos, algunas veces hasta peligrosos, lo llevan a viajar por varios países como Guatemala, México, Belice, entre otros. En Guatemala se interna en las montañas de Quetzaltenango y en San Marcos funda tres iglesias. Posteriormente va a México y se establece en un pueblo del estado de Colima, fundando allí una iglesia. Finalmente se traslada a Belice e inicia sus trabajos de misionero en áreas selváticas y ambientes inhóspitos, donde funda cinco iglesias y además logra formar un Instituto Bíblico en aquellos primitivos pueblos, pero llenos de necesidad espiritual y material.
En 1985 retorna a Miami con el deseo en su corazón de fundar una iglesia, estableciendo una carpa en el suroeste de Miami con sólo 20 miembros, pero con el deseo ardiente de llevar el mensaje de fe y esparcir la Palabra de Dios. Más de 20 años han pasado y Dios ha engrandecido su obra, al lado de su esposa Mariam y sus dos hijos, Alberto Jr. y Verónica, con una iglesia de más de cinco mil asistentes y un templo que abre sus puertas a alrededor de dos mil personas por servicio. Las espaciosas instalaciones de Alpha & Omega están ubicadas en la Calle Miller y la Avenida 78 en el Condado de Miami Dade (frente al Palmetto Expressway).
Continuando sus estudios en la fe y la Palabra, en 1995 recibe el grado de Doctor en Teología del “Logos Christian College” y también una maestría en Arte, con especialización en consejería cristiana en Jacksonville, Florida.